Te busco en este edificio, que se me hace interminable sin ti. La vida, mi cuerpo. Tienes que estar en cada parte. Tú le das el fin a mi existencia. Lo infinito tiene algo de tristeza. Es por el fin que las cosas parecen más bellas. Cuando algo está siempre ahí terminas por no verlo.
Y hay días en que te necesito más que otros. Esos en los que todo me parece de cartón-piedra. Las gentes, sus rostros, sus gestos. Las palabras. El clima. Los escenarios. Las intenciones. Los sentimientos. Todo parece a la vez verdadero y falso. Es lo que tiene el cartón-piedra; nunca termina de dar el pego. Todo. Menos tú.
Tú siempre eres de verdad.
Por eso eres la guía de cada pensamiento, cada movimiento.
...y acorta tu ausencia.