Sí, odio todo esto, todo eso, todo. Y la odio porque lucho por conseguirla, unas veces puedo vencer, otras no. Por eso la odio, porque lucho por su compañía. La odio porque odiar es querer y aprender a amar. ¿Me entienden?. La odio, porque no he aprendido a amar y necesito de eso. Por eso odio a todo el mundo, no dejo de odiar a nadie, a nada…
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domingo, 10 de noviembre de 2013
martes, 5 de noviembre de 2013
Los borrachos siempre dicen la verdad.
Después de unos cuantos tragos de Buchanans con redbull y charlas vacías, necesitaba un cigarro. Pedí uno y salí a fumar. Observe mi alrededor, nunca había estado en esa parte de la ciudad, me di cuenta que estaba sola. Le sonreí a mi soledad, alce la vista al cielo, y pude ver las estrellas, mi sonrisa desapareció, al recordar las tantas madrugadas que había compartido un cigarro y las estrellas contigo. Te maldije por el vicio al que me indujiste, que siempre termina recordándome que ya no estas.
J. Porcupine
No te bajaré la luna—le dije—, más bien te llevaré hasta ella. Ella se maravilló por eso, y respondió diciendo que yo sería el astronauta de sus sueños. Me pareció increíble. Y más increíble fue, que al pasar del tiempo, el viaje tuviese que cancelarse; por razones que aún no entiendo (tal vez por estúpido o porque son estupideces). Y sí, me dejó en la luna, como quién dice. Me hizo astronauta, después de todo.
Denise Márquez.
Tengo miedo de malinterpretarte. Miedo de confundir tus palabras con coqueteos, pensar que tu presencia es amor, creer que tu indiferencia es sólo tú siendo prudente. Temo que entre tantas bromas no pueda diferenciar la verdad e ilusionarme por pensar que lo que dices es para mi y que tus recaídas son porque me extrañas. No dejes que te malinterprete, necesito que me digas una vez más: NO.
A veces no estoy feliz, ni me siento triste. Simplemente no siento nada, nada me emociona ni nada me disgusta. Nadie me acompaña y me siento sola, pero a veces prefiero estarlo y que nadie me rodee.
¿Nunca has tenido esa sensación de no estar bien, pero tampoco estar mal?, ¿Sentirte solo y vacío, pero sin necesidad de que alguien vaya a tu lado?
Yo si me siento así más veces de las que quisiera...
Karmelo C. Iribarren
Y al final, uno, qué remedio,
acaba aceptando que es así,
asume el fracaso,
se mira en el espejo y se da risa
(o llora, pero muy bajo),
se dice que la vida..., en fin,
que no hay nada que hacer,
y ni siquiera se queja, para qué.
domingo, 3 de noviembre de 2013
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