Seguidores
miércoles, 4 de mayo de 2011
Sólo mía por ese instante nada más.
Allí estas tú mirándome con tus grandes ojos en los que podría perderme, podría perderme en lo más profundo de esa mirada tan cándida y sensual a la vez , perderme en esos ojos que me incitan a quererte cada vez más. Aunque sé que no debo, sé que no es lo mejor pero ¿cómo resistirme a esa voz que hace de cualquier frase una melodía? Que de tus labios, susurrando me dices al oído justamente lo que quiero oír, y siento tu cálido aliento recorriéndome, muy despacio, y en ese momento no me importa nada, no me importa lo que pase, en ese momento sólo quiero decirte todo lo que mi corazón grita. Me muero por abrazarte y quedarme allí refugiado en tu pecho y que el tiempo pase tan lento que el viento no logre tocar mi mejilla ni pueda jugar con tu cabello. Solamente que me mires y me beses como si fuera un sueño, como si nuestros labios tuvieran sed y nuestras bocas encontraran de nuevo el camino perdido. Sentiría tus manos rozando las mías, bajando por tus brazos y abrazando tu cintura atrayéndote a mi cada vez más, a esta bella locura, sintiendo tu calor, tu aroma tan conocido, sintiéndote cada segundo que pasa. Sintiéndote mía, sólo mía por ese instante nada más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu aportación...