─ Dímelo con toda franqueza. ¿Tienes una amante?
─ ¡Pero que dices! ¿Quién te ha dicho esa tontería?
─ Eso no importa. ¿La tienes o no?
─ No
─ No quiero que me engañes. Mírame a los ojos. He dicho que me mires. Te lo preguntaré otra vez. ¿Tienes una amante?
─ Sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu aportación...