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sábado, 11 de octubre de 2014

Descubrió él, que por más frío y más cortante que fuera, todo demonio tiene su lado sentimental.
No quisiera tener que hablar de ti en pasado, convertir cada verbo en un recuerdo. Que para mí tú siempre serás el verbo en presente y continuo, tácito y sobreentendido que la profesora de la vida me corregirá hasta el cansancio.

Vacío.

El maravilloso ente se llevó la mano al pecho y la apretó contra este, buscando reparar el dolor.
-¿Sabes lo que ocurrirá? -Preguntó quebradamente.
-Más que nunca.
Lo duro de emprender el vuelo no era obtener unas alas robustas, sino el impulso necesario para alzarme con todo lo que no podía dejar en tierra.
Estás tan en mí
que hasta cuando nos odiamos
estamos
haciendo el amor.
Acercarse como a un Rembrandt, alejarse como a un Miró, enfocarla como a un Magritte, desenfocarla como a un Monet.
Hay que saber apreciar las ruinas.

miércoles, 8 de octubre de 2014

He mutado y he matado, no tengo forma, 
solo pestilencia.
Quiero decirle a alguien que estoy ardiendo; mi palabra sabe a troncos mojados, qué tristeza la mía, la de nadie.
Si me buscas, que sea en un mapa; soy el nombre de las calles, el asterisco de los hoteles, el verdor de los parques. Nunca una entidad fija.

martes, 7 de octubre de 2014

Juan Martínez.

Si te dice que ya no hay magia en la relación es porque le están haciendo trucos con otra varita. 

viernes, 3 de octubre de 2014

Y que escales a besos
la estepa rusa de mi cuello
y nunca olvides
que en mi piel
tienes un hogar
al que poder volver.

miércoles, 1 de octubre de 2014

lunes, 29 de septiembre de 2014

Carlos Ruiz Zafón.

¿Sabe lo mejor de los corazones rotos? 
Que sólo pueden romperse de verdad 
una vez. 
Lo demás son rasguños.
Y ya que estamos en el final de nuestro verdadero final; 
Las palabras que temí pronunciar antes pueden ser pronunciadas ahora, 
“Te amo de una manera en la que yo ni siquiera llegué a amarme”.
Y es que no me pertenezco. 
Te pertenezco a ti.
Envidia
le
tengo
a
tu
piel
por
llevarte
siempre
pegado.

Rorshak.

Podría poner un revólver
en tu abdomen
y sin asco
servirme gustoso 
un platillo de tus entrañas,
querida mía.
Podría amarte noches enteras
y transitar dichoso en tus manías
caminar sobre tus deseos
y palparles la mirada
viéndoles la agonía.
Y sin temor enfrentarte
a ti y tu imagen colosal,
coquetearte al oído
y llevarte a nuestro recital,
un par de copas
y un trío con el cadáver de Alicia,
con un par de anfetas encima
besarte la boca,
correr desnudos hasta caer
tumbados en la arena
escuchando a la del poncho rojo 
y la voz rota.
O bien mancharte con ilusiones,
durante un tubo de nicotina,
mancharnos los dedos con resina
y dedicarte canciones.
Tanto podría proponerte,
al observarte
se me ocurren tantas vulgaridades,
tantos elogios,
tantos mentiras,
tantos despojos
tantas verdades.
Sin embargo,
diariamente,
me limito a gritarte en silencio
a callarte a gritos
con el hígado macilento
y el corazón dormido, marchito,
con los dedos morados
a falta de un trago dorado,
el dolor escrito.

Life after Rod, Ricardo G.

Tal vez fue por falta de amor propio y un excesivo amor hacia ti que terminé con el corazón tan destrozado. No te estoy culpando, puesto que yo tuve bastantes oportunidades de alejarme, pero siempre decidí quedarme. Te amaba y te sigo amando, la diferencia es que ahora he madurado y aprendido a valorarme un poco más. Hoy ya no estoy como para esperarte, mucho menos para rogarte, pues he entendido que aun si diera mi vida por ti, tú nunca llegarías a amarme.
¿Qué quieres de mí? Si todo lo que puedo te lo doy, como mis noches de insomnio, mis versos incompletos y hasta las palabras errantes de mi boca. Cuando mi mente está en blanco, camina solita hacia ti y hasta dormida murmuro tu nombre. No sé que mas quieres de mí si ya ni mi corazón me pertenece. 
Me sentare aquí a esperar un milagro a ver si nuestros soles algún día se vuelven uno y bailamos al son de la misma canción.

Germán Renko.

El primer beso tiene que ser robado, para que haya delito que perseguir 
y condena por pagar.

Líneas paralelas.

No tocarse nunca 
les duele lo mismo
que no poderse separar.

Alejandro Jodorowsky.

Tal vez si prohibieran la literatura al igual que la cocaína, la gente por puro morbo, buscaría meterse un par de líneas.

Declaración de Contradicciones.

El cielo besa al mar en cada horizonte, con envida y con pasión, contemplando sus profundidades y sus secretos eternos.
El mar mira al espacio y sus galaxias, su amor prohibido; tratando de ser como él, buscando expandirse eternamente y volverse un siempre.
El espacio te observa a ti, a tu corazón y tu alma; tratando de descifrar como guardas tanto en esos ojos café.