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lunes, 10 de marzo de 2014

Neil deGrasse Tyson.

Pasamos el primer año de la vida de un niño enseñándole a caminar y escribir, 
y el resto de su vida a guardar silencio y sentarse.
Algo no funciona bien.
Lo desconocido no es siempre lo más temible. La gente que mejor te conoce puede suponer un peligro mayor, porque las pabras que dicen y las cosas que piensan tienen el riesgo no solo de dar miedo, sino también de ser verdad.
Quizá estar vivo sea esto: perseguir instantes que mueren.

Jaime Jaramillo Escobar.

Me han dicho
—a modo de crítica—
que vivo en la luna.
Les he dicho
—a modo de crítica—
que viven en la Tierra.

La viuda vació el reloj de arena y lo llenó con sus cenizas. Así él seguiría ocupando todo su tiempo.

sábado, 8 de marzo de 2014

A. Jodorowsky.

Los pájaros nacidos en jaulas 
creen que volar es una enfermedad.
Las únicas mujeres que valen realmente la pena, son aquellas que si quieren la luna, se la bajan ellas solas.
Independientes, les dicen.

Le conté a un pajarito, Denise Márquez.

A veces no sé cómo conversar contigo, es como invitarte a tomar un café y no tener siquiera agua caliente, además de que no me gusta el café.

Charles Bukowski.

Me levanté y fui hacia el jodido cuarto de baño. Odiaba mirarme en aquel espejo pero lo hice. Ví depresión y derrota. Unas bolsas oscuras debajo de mis ojos. Ojitos cobardes, los ojos de un roedor atrapado por un jodido gato.


A veces el cariño es una mala hierba y no por eso deja de ser cariño.
No sé si sus besos son antídoto o veneno. Quizás sean ambos, pues cuando quieren curan, y cuando quieren matan.
Siempre recuerde, tras la puerta cerrada, le esperan mis brazos abiertos.
Me enamoro de todo, y también odio a todo. Es muy difícil ser un misántropo y romántico.

Aleteo con las manos en el agua.

Hace mucho, mucho  tiempo  donde antes pasaba un río  existió una extraordinaria montaña que tenía un ojo en el centro de su corazón.
Desde el ojo, que parecía de piedra caían letras de agua,  pero nadie las entendía si algo decía hasta que nació un niño callado, que aprendió a caminar al borde mismo del río, entre filas incontables de sauces y se dedicó a observar.

Carlos Spes.

Me enamoré de una mujer que no solía arreglarse como si tuviera una fiesta a diario. No, fue diferente. Me enamoré de una mujer que no suele importarle qué tan arreglada está, de ese tipo de mujeres que prefiere media hora de sueño antes que media hora de rituales inservibles; de ese tipo de mujeres que cuando le dices que son hermosas, no te cree. Fue extraño, (si se le puede decir así), ver tanta belleza, tanto orden que desestabilizó mis desorden. Sus destinos vencieron mis casualidades. Sus haz terminaron con mis yo nunca.
Me enamoré de una mujer que no solía arreglarse demasiado, y la veía jodidamente hermosa de todos modos. Lo hice porque me gusta ese pequeño segundo en el que mi corazón deja de latir y revive, como si de una resucitación se tratase , cuando es un día especial la veo con un vestido de noche, maquillada y esperando mi urgente arribo.

Monólogos de un amor que no se dió III, Alberto B.

Me gustó porque era defectuosa, realista y radical, y me recordaba que nada en la vida era perfecto. Alguien tenía que hacerme pisar la tierra.
Me gustó porque tenía secretos, cicatrices en el pecho y un pasado que la hacía actuar de forma peculiar. Me recordaba que yo tenía un lado curioso e intrépido que destacar.
Me gustó porque me convertía en alguien diferente, día tras día, en la ilusión de un valiente. Mentira. Ni me salvó, ni la salvé. Sólo cavamos nuestra tumba con los años pero escribimos juntos el epitafio: — Por lo menos, lo intentamos.

jueves, 6 de marzo de 2014

Que lo único que se vea en el cielo sean estrellas fugaces y no misiles que apagan vidas...
Con aquellos besos, los bosques se iluminaban, se iluminaba el cielo eterno, se iluminaba todo.

Caspar David Friedrich.

Cierra tus ojos corpóreos para poder ver tu cuadro con los ojos del espíritu, y haz surgir a la luz del día lo que has visto en las tinieblas.
Es muy fácil ser feliz, estar tranquilo, con un corazón seco y un espíritu limitado.

Hiperión.

Al menos deberíais resignaros, queridas gentes; deberíais asombraros en silencio si no sois capaces de comprender que hay algunos que no son tan felices como vosotros, que no son tampoco tan autosuficientes; sí, deberíais absteneros de convertir en ley vuestra sabiduría, pues obedeceros sería el fin del mundo.

Risto Mejide - Que la muerte te acompañe.

Ser romántico no tiene nada que ver con cenar a la luz de las velas y recitar versos de Neruda bajo la luna llena. Eso es cursilería, pero no romanticismo. El verdadero romanticismo consiste en ser incoherente con alguno de tus principios, romperlos y traicionarlos de cabo a rabo, y hacerlo todo por amor a alguien.
Las olas del corazón no estallarían en tan bellas espumas ni se convertirían en espíritu si no chocaran con el destino, esa vieja roca muda.

Fragmento de El conde de Montecristo (Alejandro Dumas).

Así, pues, comprendéis que no siendo de ningún país, no pidiendo protección a ningún gobierno, no reconociendo a ningún hombre por hermano mío, no me paralizan ni me detienen los escrúpulos que detienen a los poderosos o los obstáculos que paralizan a los débiles. Sólo tengo dos adversarios, y no vencedores, porque con la constancia los sujeto, y son el tiempo y el espacio. El tercero, y el más terrible, es mi condición de hombre mortal. Éste es el único que puede detenerme en mi camino, y antes de que haya conseguido el objeto que deseo, todo lo demás lo tengo calculado. Lo que los hombres llaman reveses de la fortuna, es decir, la ruina, el cambio, lasa eventualidades, los he previsto yo, y si alguna puede ocurrirme, no por eso puede derribarme. A menos que muera, continuaré siendo lo que soy.

Friedrich Hölderin, Hiperión.

Hay un olvido de toda existencia, un callar de nuestro ser, que es como si lo hubiéramos encontrado todo.
Hay un callar, un olvido de toda existencia  que es como si lo hubiéramos perdido todo, una noche de nuestra alma en que no nos alumbra el centelleo de ningún astro, ni siquiera un tizón de leña seca.