Seguidores

sábado, 5 de octubre de 2013

Voltaire.

Hay que saber que no existe país sobre la tierra donde el amor no haya convertido a los amantes en poetas.

Jorge Drexler.

Qué es lo que te hizo abrir así 
tus miedos, tus piernas, tu calendario, 
las siete puertas sagradas de tu santuario, 
la extraña luz de tu cámara oscura, 
el infranqueable cerrojo de tu armadura.

Antonio Largate N. “Aquí ya no vienen las Palmeras”

Y aquí estamos.
Perdidos en ninguna parte.
Sin cuerpos, sin alma.
Sin mente.
Livianos.
Juntos.

George Sand.

Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.

Richard Bach.

Romped vuestros límites, haced saltar las barreras de lo que os constriñe, movilizad vuestra voluntad, exigid la libertad como un derecho, sed lo que queréis ser. Descubrid lo que os gustaría hacer y haced todo lo posible para conseguirlo.

Roberto Manjuajo Nuñez “El bosque que coleccionaba ratones”

Se han llenado espacios vacíos de letras.
Se han creado muchos libros.
Se han dicho muchas palabras.
Has pensado mucho.
Has escrito bastante.
Has hablado harto.
Pero de nada sirve si no te das cuenta realmente que estas vivo y conectado con todo.
Asúmelo.

Edel Juárez.

Lo nuestro es necedad.
Yo no me canso de reparar todo lo que no te cansas de destruir.
La felicidad siempre tiene un objeto, somos felices por algo, es un sentimiento cuya existencia depende de lo exterior. La alegría, en cambio, no tiene objeto. Te posee sin ningún motivo aparente, en su esencia se parece al sol: Arde gracias a la combustión de su propio corazón. 

¿La razón o el corazón?

Para cuando la razón es capaz de entender lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas.

Frida Kahlo.

Quisiera darte todo lo que nunca hubieras tenido, y ni así sabrías la maravilla que es poder quererte. 

Alejandro Jodorowsky

No es cursi decirle “te amo”, es una confesión heroica. No es cursi decirle “me haces falta”, es humildad emocional. No es cursi decirle “te quiero”, es saber agradecer el milagro de su existencia.

Profundas reflexiones.

Soy negándome. Ser negado.
Niego ser lo que negando soy.
Tan soy negándome que reniego
que negando niegue lo que soy.

Me paso el día planeando nuestro encuentro imaginario.
Te besaré como nadie en este mundo te besó, 
te amaré, con el cuerpo, con la mente, con la piel
y el corazón.

Gabriel García Márquez

Ambos se iban dejando traicionar por los recuerdos, ablandándose sin quererlo, queriéndose sin decirlo, y terminaban muriéndose de amor por el suelo.

Anna Bahena.

Vi tres estrellas fugaces:
la tuya, la mía y la de tu recuerdo.

Oscar Wilde

Siempre. Ésa es una palabra horrible. Me hace estremecer cuando la oigo. A las mujeres les encanta utilizarla. Estropean todos los romances tratando de hacer que duren para siempre. Es una palabra sin sentido, también. La única diferencia entre un capricho y una pasión para toda la vida, es que que el capricho dura un poco más.

Antonio Gamoneda.

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.
Nadie huye de un lugar, huye de algo.

martes, 1 de octubre de 2013

El sabe que le quiero, que le odio con afecto y me es en suma indiferente.

O.K Bernhardt

No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.
Es triste ver, que con mi calor tu aun sigas teniendo Frío.
No te rindas, porque las piedras en el camino son pasos en tu destino...
Y recuerda que los milagros ocurren cada día.
Cuando tu mundo se desmorone, ven al mío.

Cierro los ojos para acariciarte mejor.
Perdóname por seguir desnudándote en mis sueños.


sábado, 14 de septiembre de 2013

Emily Brontë, Cumbres borrascosas.


¿Qué es lo que no me conecta con ella?, ¿qué es lo que no me la recuerda? No puedo mirar al suelo sin que se dibujen sus rasgos en las losas. En cada nube, en cada árbol, llenando el aire de la noche y vislumbrándola en cada objeto por el día. Estoy rodeado de su imagen. Los rostros más corrientes de hombres y mujeres –mi propia imagen- se burlan de mí por su parecido. El mundo entero es una espantosa colección de recuerdos de que ella existió y de que la he perdido.