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viernes, 17 de agosto de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
Carta a una persona única.
Nada tiene sentido si ella no se lo da. No hay camino apetecible sin el frescor de su presencia y el calor de su compañía. Esa persona única marca mi norte y es mi horizonte; ni de respirar tendría ganas sin su respiración a mi lado. Para que quiero la vida sin su vida...
viernes, 27 de julio de 2012
domingo, 22 de julio de 2012
_ Te mando un beso con mucha fuerza para que recorra el océano y llegue vivo hasta donde tú estas.
_ Vale, yo lo agarrare con mucha fuerza para que no se escape, bueno, mejor lo meteré en un bote de cristal y así no se irá nunca...
_ No hace falta que lo hagas.
_ ¿Por qué?
_ No te preocupes, él no quiere irse...
Diálogos de una noche.
_ Es mágico...
_ ¿Qué es mágico?
_ Hablar contigo...
_ Claro, es que la magia existe
_ ¿Sabes cuánto hace que no veo esa magia?
_ Ahora es cuando nos daríamos un beso, si esto fuese una película...
La noche de la iguana
Sé que es prácticamente imposible para cualquiera darse cuenta de que a uno no le quieren cuando está enamorado de quien cree que le quiere.
Diario de una ninfomana
Soy una mujer promiscua, sí, porque pretendo utilizar el sexo como medio para encontrar lo que todo el mundo busca: reconocimiento, placer, autoestima y, en definitiva, amor y cariño. ¿Qué hay de patológico en eso? Si queréis ponerme un nombre, adelante no me importa, pero sabed que lo que soy en realidad es una Nereida, una Ninfa sencillamente.
El último mohicano.
El pueblo de mi padre dice que cuando nacieron el Sol y su hermana la Luna su madre murió. El Sol le ofreció a la Tierra el cuerpo de su madre del cual surgió la Vida y de su pecho extrajo las Estrellas y las lanzó hacia el cielo nocturno en memoria de su espíritu.
lunes, 9 de julio de 2012
lunes, 25 de junio de 2012
sábado, 16 de junio de 2012
No puedes darte prisa. No podéis despegaros el uno del otro. Solo queréis llorar. Cerrar los ojos y permanecer en ese estado indefinido de irrealidad.
El tiempo destinado para vosotros ha concluido. No volverá. No hay nada que se pueda hacer. Ya lo habéis hablado. No habrá lágrimas; las cosas son como son.
Quizá en otra época, en otro lugar... Pero vosotros no habéis decidido dónde nacer, a quién o a qué pertenecer. Solo habéis decidido amaros, a pesar de las dificultades.
Aun sabiendo que tarde o temprano este día llegaría, tal como lo ha hecho, ejerciendo una prisa que impide una despedida a la luz del sol y niega la promesa de un pronto retorno.
Esta vez el viaje es una sola dirección.
El tiempo destinado para vosotros ha concluido. No volverá. No hay nada que se pueda hacer. Ya lo habéis hablado. No habrá lágrimas; las cosas son como son.
Quizá en otra época, en otro lugar... Pero vosotros no habéis decidido dónde nacer, a quién o a qué pertenecer. Solo habéis decidido amaros, a pesar de las dificultades.
Aun sabiendo que tarde o temprano este día llegaría, tal como lo ha hecho, ejerciendo una prisa que impide una despedida a la luz del sol y niega la promesa de un pronto retorno.
Esta vez el viaje es una sola dirección.
Podrías haber desafiado al peligro y decidido quedarte.
O podrías no haber ido nunca.
Te habrías evitado la lluvia, la maldita lluvia que se empeña en enmarcar los momentos más tristes de tu vida.
No sufrirías esta noche tan negra.
Las gotas rebotan en los cristales de la ventana.
Y ella...
Podría no haberse fijado en ti cuando sabía que era mejor no hacerlo.
No sufriría esta noche de claridad intermitente y cruel.
La lluvia mansa y apacible se pega a los objetos y se desliza suavemente como las lágrimas, impregnando el ambiente de una contagiosa melancolía.
O podrías no haber ido nunca.
Te habrías evitado la lluvia, la maldita lluvia que se empeña en enmarcar los momentos más tristes de tu vida.
No sufrirías esta noche tan negra.
Las gotas rebotan en los cristales de la ventana.
Y ella...
Podría no haberse fijado en ti cuando sabía que era mejor no hacerlo.
No sufriría esta noche de claridad intermitente y cruel.
La lluvia mansa y apacible se pega a los objetos y se desliza suavemente como las lágrimas, impregnando el ambiente de una contagiosa melancolía.
Esta noche os amaréis con desesperación porque sabéis que va a ser la última noche que pasaréis juntos. Nunca más volveréis a veros.
Os acariciaréis y os besaréis tan intensamente como solo lo pueden hacer dos personas angustiadas, intentando impregnarse mediante el sabor y el tacto de la esencia del otro.
Os acariciaréis y os besaréis tan intensamente como solo lo pueden hacer dos personas angustiadas, intentando impregnarse mediante el sabor y el tacto de la esencia del otro.
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