Tan potente no será la palabra si nos hace creer que podemos condensar el amor en un pronombre y una forma verbal.
Somos insanos como ilusión
e inalcanzables como emoción.
Somos mentira bonita.
Pero mentira.
Nos gusta cebarnos con ilusiones que engordan mucho pero nutren poco.
Así somos, como ocas esperando
a que nos conviertan en paté.
Hay quién decide abrazarte para juntar los pedazos sin temer a tus bordes; si eso no es ser valiente, no sé que pueda ser.
Prefiero morir en los extremos
que vivir en el punto medio.
Cuando te tocan el alma,
ya no eres música con cualquiera.
Si la tierra no te ha cubierto los huesos,
no sabes lo que es realmente volar.
Más quisieran muchas victorias
ser como tu derrota.
No sabes si es mejor quedarte
e intentarlo una vez más,
o irte y pensar
que todavía quedaba algo ahí.
La cuestión es que yo soy el desastre aquí.
Yo soy la que espero
y espero cosas que sé perfectamente
que no van a ocurrir.
Lo último que se pierde no es la esperanza,
sino las ganas de dar explicaciones.
Románticos son los puentes donde el desamor acaba en suicidio, y no esos que llenáis de estúpidos candaditos.
jueves, 3 de diciembre de 2015
O somos barco pirata balanceándonos sin movernos del sitio, o somos montaña rusa con buenas vistas y caída en picado, o será que no soy lo suficientemente buena para ti.