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domingo, 4 de mayo de 2014

Lo que mis labios escriben.

Qué vacío, qué frustrante, qué triste, qué grande, qué ausente, qué presente, qué absurdo, qué necesario, qué fuerte, qué débil, qué fácil, qué difícil, qué estúpido. Qué bello. Qué doloroso… Todo esto que eres tú.

Las cuatro leyes de la vida:

Primera ley: 
“La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

Segunda ley :
“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestra vida son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

Tercera ley:
“Cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Cuarta ley:
“Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae en el lugar equivocado.

Robe Iniesta.

Ojos de luna llena; 
tu mirada es de fuego
y mi cuerpo de cera.
Tú sabes ser coqueta hasta con el alma.
Me gustas como para 
asumir las consecuencias.
Hundiera en ti la primavera, en tu tan genital nervadura, bastión del chopo, arce rojo que planea al final del verano, lluvia que halla en ti el último palacio para apilarse.
Vuelves a mí
porque el asesino 
siempre vuelve
al lugar del crimen.

La carencia.

Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.

Quetzal Noah.

Me he dado cuenta que las personas superficiales odian la soledad, 
huyen del silencio y buscan el ruido 
para no escuchar su propio vacío.

La belleza de pensar - Quetzal Noah.

Hay personas increíbles allá afuera
no salen en un programa de televisión
ni aparecen en portadas de revistas
tampoco tienen un ejército
de seguidores en las redes sociales
ni sienten que el sentido de su existencia
sea un poco de reconocimiento
son personas auténticas
tal vez no canten canciones comerciales
ni escriben libros de superación personal
pero su alma transmite energía
son personas que despiertan esperanza
que regalan sin medida aliento
y nos sacan una sonrisa
porque nos recuerdan lo hermosa
que es la vida
criaturas mitológicas
sirviendo bebidas en un café
leyendo en el banco de un parque
haciendo música en las calles
personas que dan de lo que tienen
en silencio para no vanagloriarse
hay personas increíbles allá afuera
personas que saben ser personas

sábado, 3 de mayo de 2014

Alejandra Pizarnik.

A nuestra edad sabemos que nada es para siempre. Nos enamoramos pero sabemos que no será pasa siempre. Por eso nos arriesgamos, por eso nos entregamos hasta quedarnos vacíos.

Prosa poética por Alejandra Pizarnik.

Llega un día en que la poesía se hace sin lenguaje, día en que se convocan los grandes y pequeños deseos diseminados en los versos, reunidos de súbito en dos ojos, los mismos que tanto alababa en la frenética ausencia de la página en blanco.

Atahualpa Yupanqui.

El silencio es fundamental, significa el basamento donde se apoyan todos los sonidos, empezando por la música. La resolución de vivir, de pensar, de morir, de llorar o de rezar siempre parte del silencio. A través del silencio, uno acomoda el alma ya sea para el rezo, 
para montar a caballo o para la copla. 
Cuando termina la tarde hay un gran silencio que prepara la noche, 
es ‘la hora azul de las vidalas’.

Pedro Salinas.

Ahora ya sé que los árboles
tienen sus pájaros fieles
porque las ramas no atan:
ofrecen.

Piropos invaluables, Joseph Kapone.

Jorge Luis Borges.

El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta el modo imperativo.

Jorge Riechmann - Los hay que mueren de silencio.

Los hay que mueren de silencio
de tragarse demasiadas palabras y del cólico fenomenal que sigue
y los hay que mueren por hablar demasiado
pues las paredes —al contrario que las tapias, que están sordas— oyen.
Los hay que mueren de cansancio
de todo lo que hay que cambiar para que nada cambie
y hay quien muere de aburrimiento
en esta feria universal donde continuamente ocurren cosas
y nunca pasa nada.
Hay quienes mueren de miedo
ante la mera sospecha de que podrían darse de bruces
con la verdad de sus actos
y hay a quienes les da tanto coraje
que alguien pudiera sospechar que hay una verdad tras sus actos
que sencillamente se mueren.
Los hay que no mueren nunca
porque ya están muertos.

Cien Años De Soledad - Gabriel García Márquez

Y el alma se le cristalizó 
con la nostalgia de los sueños perdidos.
Sin nada que ganar, sin nada que perder, 
mis ojos se diluyen en el desierto,
donde se enjugan mis pensamientos 
para morir en medio del silencio.
Mas alla de tu mirada, 
mas alla de tus ausencias, 
mas alla de mis miedos,
permanece la espera angustiosa 
de tu dormitar lejano y oscuro...

El silencio, José Emilio Pacheco.

Sólo el silencio que da miedo. 
Tan raro, tan raro, 
tan escaso se ha vuelto en este mundo
que ya nadie se acuerda como suena,
ya nadie quiere
estar consigo mismo un instante.
Amarse a oscuras, nunca a ciegas.
Yo había puesto encima de mi pecho, un pequeño letrero que decía: "Cerrado por demolición". 
Y aquí me tiene usted pintando las paredes 
y abriendo las ventanas.
Y se suicidó, 
tirándose al vacío que sentía por dentro.

Mónica Pérez Melgar.

El reloj miente —le dijo. 
No dura lo mismo una hora contigo 
que una hora sin ti.

Quetzal Noah.

En ocasiones el estruendo
que provocan las palabras de tu boca
ocasiona un ocaso dando sentido
al espasmo caótico de mis pasos
espero algún día no muy lejano
dejaras al jade de tus manos
verter su insomnio en mis pantanos
sembrar tus girasoles en mis llanos
ya no sé si insistirte u olvidarte por un rato

Cautiva libertad | Heber Snc Nur.

Tuve que ser frío y cortante con ella, pero en el fondo era un maldito sentimental que lloraba en el alma. Era un niño que hacía berrinche por tener que afrontar a las consecuencias de haberse alejado y perder lo que tanto quiso. Tuve que fingir firmeza y fui duro con mis palabras. Fui fuerte e indomable por fuera, mientras me derrumbaba por dentro, mostrándome a mí mismo que estaba equivocado, que en realidad la quería. Le dije ‘adiós’, y lo que quería decirle era 
‘te amo’.

Paulo Coelho - ”Verónica decide morir”

En el fondo, la culpa de todo lo que sucede en nuestras vidas es exclusivamente nuestra. Muchas personas pasaron por las mismas dificultades que nosotros y reaccionaron de manera diferente.
Debe ser bonito que alguien se la juegue por ti,
independientemente si aspira a ser amado o no.
Que no te engañe su sonrisa, 
ella está muerta por dentro.
Somos de quien nos lee a escondidas.