Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento, pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser.
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sábado, 26 de octubre de 2013
Gabriel Peralta.
Somos un grito de universo. Sin gravedad, sin peso, cuando recuerdo, cuando pasas fugaz, cuando vuelves para ser de mí mi más profunda tierra.
Lennon.
Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta. Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto… cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia, se practica a plena luz del día…
Charles Bukowski.
Mira, vamos a plantearlo de esta manera: para mí, tú eres la número uno, y ni siquiera hay número dos.
Eleanor & Park, Rainbow Rowell.
Ella jamás se veía bonita. Se veía como si fuera arte, y no se supone que el arte se vea bonito, se supone que debe hacerte sentir algo.
Amairani M. García
Si me preguntaran por la historia más bonita, les contaría la de la niña que amo como mujer, de ese amor a distancia, de ese amor tan bonito, que lucho por él, pero que él con el tiempo la olvidó, que ella se alejó de él para dejarlo ser feliz Si me preguntaran por la historia más bonita, les contaría la mía, por que a pesar de que él no me amó al igual que yo a él, mi historia si habla de el amor verdadero al verlo sonreír de lejos.
Granos de mostaza, Carlos Alfaro.
Era tu padre. Estaba igual, más joven incluso que antes de su muerte, y te miraba sonriente, parado al otro lado de la calle, con ese gesto que solía poner cuando eras niño y te iba a recoger a la salida del colegio cada tarde. Lógicamente, te quedaste perplejo, incapaz de entender qué sucedía, y no reparaste ni en que el disco se ponía rojo de repente ni en que derrapaba en la curva un autobús y se iba contra ti incontrolado. Fue tremendo. Ya en el suelo, inmóvil y medio atragantado de sangre, volviste de nuevo tus ojos hacia él y comprendiste. Era, siempre lo había sido, un buen padre, y te alegró ver que había venido una vez más a recogerte.
martes, 22 de octubre de 2013
viernes, 11 de octubre de 2013
Rostro de vos.
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.
Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada
lunes, 7 de octubre de 2013
Adiós amada.
Quien pudiera saber por que se quiere, porque el amor hasta de amor se queja y no sabe ni borrar las lejanías…
Nunca podré olvidar tu despedida, ni aquel último roce de tu pelo...
Se agiganta mi angustia indefinida.
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